Crear nuestras propias oportunidades

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En tiempos de crisis es cuando más falta nos hace hacer una diferencia en nuestro curriculum vitae. Se hace difícil aplicar a un mejor puesto laboral o a una beca en un mar de candidatos con experiencias labores similares a la nuestra; pero no podemos desanimarnos o simplemente dejarnos estar y esperar un milagro.
Lo mejor que podemos hacer en esa situación es abandonar nuestra zona de confort e ir por más.
Nuestro trabajo, la institución en la que estudiamos o cualquier otra actividad que tenemos durante el año ya no tienen más nada para ofrecer y hay que ampliar nuestra red de contactos y nuestras capacidades para lograr ese cambio que va a favorecer nuestras posibilidades a futuro.

¿Cómo ir por más?

El verano es una oportunidad para hacer todo lo que no podemos hacer durante el año cuando estamos atendiendo nuestras obligaciones habituales.  Podemos abordar actividades que vayan en el sentido de nuestros objetivos a la vez que pasarla bien en un nuevo ambiente más desafiante que el habitual.
Estudiar idiomas es una oportunidad de entrar en contacto con gente con nuestros mismos objetivos que se mueve en otros ambientes. La gente que estudia idiomas quiere progresar en el ambiente en que se mueve, suelen preocuparse por conocer nuevos lugares, aprender sobre temas que no manejan habitualmente, leer escritores que no conocen y por eso son el grupo humano ideal para conocer nuevos contactos y amigos.
Si queremos un futuro prometedor tenemos que ir en busca de esa gente que genera los cambios. Empecemos por abandonar nuestra zona de comfort. Un nuevo idioma no es solo una línea en nuestro currículum, es la señal inequívoca para un nuevo empleador de que está ante una persona con ambiciones personales, capaz de generar cambios y de asumir responsabilidades.
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